Este ensayo forma parte del libro Uruguay: Una Computadora para cada Niño. Plan Ceibal. Los ojos del mundo en el primer modelo de OLPC a escala nacional coordinado por Roberto Balaguer Prestes. Pearson y Plan Ceibal, Montevideo, 2009.
Raúl Trejo Delarbre
Las computadoras por sí solas no crean, ni propagan conocimiento alguno. Pero sin ellas, hoy en día es imposible plantearse una educación capaz de preparar a los niños y jóvenes para entender y vivir en el mundo contemporáneo. Esa paradoja propicia lecturas y discusiones que están resultando inacabables, lo mismo que decisiones versátiles e incluso contradictorias en el terreno de las políticas públicas.
Un ordenador para cada chico: no se trata solamente de un auxiliar para la educación formal,
sino de un instrumento de experimentación, comunicación e incluso elaboración y socialización. En términos de un grupo latinoamericano involucrado en la propagación de esa filosofía: “El modelo 1:1 rompe con el concepto de las computadoras de escritorio en los laboratorios de los centros educativos, proponiendo la utilización de una portátil de uso personal para alumno y una constante interacción con quienes lo rodean. Si bien invita a entender el dispositivo como un gran manual de estudio, como una calculadora o el cuaderno de tareas, también incentiva a que el niño pueda desarrollar además, habilidades artísticas, computacionales, y se inicie en el trabajo en red, no restringiendo ni condicionando su uso sólo dentro del laboratorio y/o aula del colegio” (Polo Tecnológico Junín, 2008).
Que los niños tengan computadora, pareciera de lo más pertinente en cualquier circunstancia. Que existan políticas gubernamentales para hacer posible ese anhelo, resulta adecuado prácticamente desde cualquier punto de vista. El ordenador se ha convertido en el recurso más cercano, cotidiano y accesible para sintonizarnos con el resto del mundo y en un instrumento de utilidad enorme para la enseñanza dentro y fuera del aula. Pero sin planes de capacitación para que tanto los chicos como sus docentes y padres sepan qué hacer con la computadora y sin software específico para aprovecharla tanto en la escuela como en casa, estará por lo menos subutilizada. Leer el resto de esta entrada »