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Facebook para principiantes

Publicado por Raúl Trejo Delarbre en Diciembre 7, 2008

Nexos, diciembre de 2008

La granja

Quizá no hay ilustración más explícita del concepto capital social, acuñado por el politólogo Robert D. Putnam, que la versátil colección de redes, contactos y relaciones que entablan los usuarios de Facebook. La gente, como su nombre lo indica, da la cara en ese sitio pues es usual, aunque no obligatorio, que quien inicia una página en Facebook coloque allí su fotografía. También se registran la filiación académica o la ciudad del usuario, sus aficiones y cualquier referencia que a su juicio pueda interesar a quienes compartan circunstancias o afinidades. Con esa información se crea un perfil que solamente podrán ver aquellos a quienes dicho usuario decida aceptar como “amigos”.

La suma de amigos constituye la red que tiene cada usuario en Facebook. Hay quienes coleccionan centenares de amistades de esa índole, otros apenas llegan a una o dos. El promedio de amigos en Facebook es de 144 usuarios. En ese rincón del ciberespacio, a semejanza del mundo fuera de línea, para ser amigo de alguien esa persona tiene que considerarnos como tal. Únicamente esos “amigos” podrán ver la información que colocamos en nuestra página de Facebook.

La invención de Zuckerberg

En octubre de 2008 Facebook tenía más de 110 millones de usuarios regulares, que son aquellos que habiendo creado un perfil regresan al menos cada mes a consultar las novedades que hay entre sus amigos, así como en las redes de las que forman parte. Esas redes se construyen a partir de afinidades personales pero también alrededor de temas, inquietudes y causas de lo más diversas.

La creación y el vertiginoso crecimiento de Facebook constituyen una de las historias más exitosas en ese crisol de notoriedades y desengaños al vapor que es Internet. Hace menos de 5 años, en febrero de 2004, al joven Mark Zuckerberg se le ocurrió crear un sitio en donde sus compañeros de Universidad pudieran registrar sus preferencias. Facebook nació en la residencia de estudiantes de la Universidad de Harvard y en pocos meses se popularizó, inicialmente como recurso para encontrar pareja y luego como vistoso escenario para la exhibición de las más variadas predilecciones.

Cuando creó ese sitio en Internet, Zuckerberg todavía no cumplía 20 años. Hoy, Facebook es el quinto sitio más visitado en el mundo (después, en ese orden, de Yahoo, Google, YouTube y Windows Live) y hay quienes calculan que Zuckerberg ha ganado aproximadamente 1500 millones de dólares. Apuntalado por varios inversionistas, actualmente Facebook tiene un valor de quizá 8 mil millones de dólares que son fundamentalmente resultado de la publicidad que aparece en las páginas de cada usuario.

Facebook surgió de manera simultánea a otros sitios de intercambio de información personal y búsqueda de amistades como MySpace, Friendster y hi5. También coincidió con la expansión de Wikipedia y YouTube, en donde los usuarios pueden colocar contenidos libremente.

Facebook amalgama la posibilidad de exponer rasgos y gustos personales con la versatilidad de sus contenidos. Zuckerberg ha permitido que el código digital en el que se sustenta la matriz de Facebook esté a disposición de los creadores de software que, así, pueden diseñar variadas aplicaciones. Con ellas, los usuarios aderezan de contenidos sus páginas en Facebook.

Concurridos grupos temáticos

Gracias a esa tolerancia técnica y empresarial, este otoño había por lo menos 24 mil aplicaciones disponibles en Facebook: programas para colocar fotografías, compartir música, crear y mantener redes, capturar y propalar videos, votar y adherirse a las más contrastantes causas sociales y políticas, etcétera.

Cada usuario de Facebook tiene una red personal de amigos. Pero además, puede crear o formar parte de grupos temáticos que surgen y crecen constantemente. A fines de octubre, por ejemplo, la página Facebook dedicada a los Record Guiness contaba con casi 2 millones 800 mil miembros. La red de simpatizantes de Barack Obama en Facebook alcanzaba 2 millones 254 mil adherentes (cuatro meses antes tenía la mitad). La red llamada “The Snowball Effect – Official Experiment” que pretende ensancharse como bola de nieve hasta ser compartida por todos los usuarios de Facebook, tenía 1 millón 900 mil socios, en números redondos.

Muchos grupos en Facebook expresan admiración por artistas de todos los tiempos. La página de Madonna tiene 353 mil fans. La página de homenaje a Janis Joplin, 183 mil. Un espacio dedicado al excelente grupo de jazz sueco Esbjörn Svensson Trio, cuyo joven fundador murió en junio, era compartido por casi 2 mil personas.

Por esas fechas, “La red de seguidores de los Pumas de la UNAM” en Facebook tenía casi 10 mil miembros. “Personas que apoyan el día internacional del perro callejero”, 122 mil. Una página dedicada a intercambiar opiniones sobre el filósofo Emmanuel Kant, 2964 adherentes.

En algunos países de América Latina las redes de Facebook han tenido especial relevancia. La página llamada “10.000 Personas Para q Luis Alfredo Garavito no salga de la Cárcel” que busca la cadena perpetua para un colombiano acusado de asesinar a docenas de niños, tenía más de 103 mil adeptos. “Un millón de voces contra las FARC”, que en julio contribuyó a organizar una concurrida manifestación, alcanzaba 438 mil. “Un 1,000 000 de firmas para desnudar a Juanita Kremer M.”, creado para incentivar esa reveladora intención de una conductora de radio en Bogotá, reunió más de 194 mil entusiastas socios.

En agosto de 2008 Facebook modificó el formato de su página de acceso para que, en vez de la información personal de cada usuario, aparezca una relación de las innovaciones que sus amigos virtuales han emprendido en sus respectivas páginas. Se trata de una bitácora en constante cambio que permite apreciar, de un vistazo, las novedades en la información de quienes están enlazados a cada red personal. Esa modificación no les gustó a muchos miembros de Facebook y surgieron docenas de redes para oponerse a ella. La más concurrida, llamada “I Hate The New Facebook” en menos de dos meses alcanzó un millón 560 mil miembros.

Exhibicionismo y suspicacias

Robert Putnam ha explicado que el capital social comprende, entre otros aspectos, la confianza entre sus integrantes, la existencia de normas para sus relaciones mutuas y el sostenimiento de redes de relaciones comunes. Tales recursos deberían “mejorar la eficiencia de una sociedad al facilitar las acciones coordinadas”. De todo eso hay en Facebook independientemente de la frivolidad o la trascendencia, según la perspectiva de cada quién, de los asuntos que articulan sus redes personales y temáticas.

Surgido para enlazar alumnos universitarios, la afición por Facebook ha trascendido barreras generacionales y geográficas. A partir de evaluaciones de Alexa.com, que registra porcentajes de tráfico en Internet, podemos calcular que en septiembre pasado Facebook había sido visitado por unos 146 millones de personas en todo el mundo. Solamente la tercera parte de esos usuarios radica en Estados Unidos. El 10% se encuentra en Canadá y el 5% en Gran Bretaña. Alrededor de 2.6 millones de usuarios se conectaron desde Colombia y 1.8 millones desde México. En nuestro país, Facebook es el décimo cuarto sitio más visitado en Internet.

No existen estimaciones acerca de la composición generacional de los usuarios de Facebook en el mundo, pero en Estados Unidos se ha estimado que el 32% de quienes utilizan ese servicio son muchachos de entre 12 y 17 años. El 47% tiene entre 18 y 34 años. Y el 12%, entre 35 y 49 años. El interés por Facebook tiende a crecer entre usuarios mayores de 30 años.

En Facebook se comparte de todo: imágenes, invitaciones, adhesiones, rechazos. Es el sitio de Internet más utilizado para poner a circular fotografías. Cada día los usuarios de Facebook suben a sus páginas más de 30 millones de fotos.

En ese ejercicio de propagación hay ingredientes de amistad y solidaridad pero también de afán exhibicionista. La popularidad de Facebook se debe, entre otras causas, a la abundancia de imágenes personales que allí se encuentra. Brett Bumgarner, graduado de la escuela de Comunicación de la Universidad de North en Chapel Hill, ha considerado: “El voyeurismo no sería posible sin la existencia del exhibicionismo, o de auto exposición. Sin gente deseosa de colocar allí sus perfiles, Facebook simplemente no existiría. Entre las motivaciones que se han sugerido para esa clase de exhibicionismo, están la necesidad que uno tiene para clarificar o expresar su identidad, la necesidad de legitimarse uno mismo dentro del entorno social, la necesidad de mostrar información personal como una forma de desarrollar una relación y la necesidad de ejercer control social”.

La información que sus usuarios colocan en Facebook es examinada con mucha atención por empresas de mercadeo que encuentran allí un registro actualizado y fiel de las preferencias de diferentes segmentos de consumidores. Por otra parte, hay quienes han sugerido que el funcionamiento de Facebook no es de manera alguna inocente. En enero de 2008, el escritor británico Tom Hodgkinson aseguró que detrás del capital que ha respaldado el desarrollo de Facebook hay contribuciones de la Agencia Central de Inteligencia que, de esa manera, quiere “detectar nuevos enemigos de los Estados Unidos”.

Esas acusaciones no han sido comprobadas pero motivan extendidas suspicacias, especialmente en América Latina. La página “Yo también creo que Facebook es una conspiración de la CIA” tiene más de 1700 adherentes… en Facebook.

Delito, miedo y espectáculo

También se ha dicho que la información colocada en Facebook puede llamar la atención de estafadores y secuestradores. En agosto pasado, diversos medios de comunicación mexicanos difundieron informaciones sobre el uso que aparentemente habían hecho de ese recurso en Internet algunas bandas delincuenciales. Las recomendaciones al respecto no salen sobrando: nunca hay que olvidar que cualquier información que circula en la Red –lo mismo en sitios web que en chats o correo electrónico– puede ser mirada por personas distintas a los destinatarios para quienes colocamos o enviamos esos contenidos. Subir fotografías y datos personales a Facebook es como abrir las ventanas de nuestra casa, de tal manera que cualquiera que pase por allí nos puede ver.

Esas prevenciones son elementales, pero algunos medios de comunicación insistieron tanto en los riesgos de Facebook que más que denunciar a la delincuencia, parecía que estaban enderezando una campaña contra ese sitio en Internet. Varios usuarios mexicanos abrieron, entonces, un grupo llamado “Defendamos a Facebook de López Dóriga” que en pocas semanas alcanzó más de 500 miembros. Algunos adherentes de ese grupo consideraron que El Noticiero de Televisa quería descalificar a Facebook y otros servicios similares para beneficiar a Gyggs.com, la nueva red social patrocinada por esa empresa.

En otras circunstancias, el desagrado e incluso el miedo al intercambio retozón pero a veces también politizado que hay entre sus usuarios, han suscitado intentos de censura. Facebook ha sido bloqueado en Siria e Irán. En numerosas empresas y universidades, por otra parte, está vedado el acceso a ese sitio.

Aun así, o por todo ello, Facebook es parte de la cultura contemporánea y así lo reconoce la industria del espectáculo. A mediados de 2008 la productora Sony contrató al escritor Aaron Sorkin (que hizo el guión para La guerra de Charlie Wilson, entre otros filmes) para que escriba acerca del surgimiento de esa red social con la idea de hacer una película. Lo primero que hizo Sorkin fue abrir su propia página en Facebook. Ha recibido centenares de propuestas para el guión.

Referencias

-Brett A. Bumgarner, “You have been poked: Exploring the uses and gratifications of Facebook among emerging adults”. First Monday, Volumen 12, número 11, noviembre de 2007:

http://www.uic.edu/htbin/cgiwrap/bin/ojs/index.php/fm

-Nicole B. Ellison, et. al., “The Benefits of Facebook ‘Friends’: Social Capital and College Students’ Use of Online Social Network Sites”. Journal of Computer-Mediated Communication, Volumen 2, Número 4, julio de 2007: http://jcmc.indiana.edu

-Tom Hodkinson, “With Friends like these…” The Guardian, Londres, 14 de enero de 2008

-The Facebook Proyect: http://www.thefacebookproject.com

***

En febrero de 2006, gracias a una generosa invitación de José Woldenberg, esta columna comenzó a publicarse cada mes en Nexos. Ahora que la revista cambia de director me parece pertinente suspender la publicación de “La granja” en estas páginas. Mi agradecimiento a lectores y editores de Nexos.

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Obama y McCain en línea

Publicado por Raúl Trejo Delarbre en Agosto 30, 2008

Publicado en Nexos, agosto de 2008

La granja

Es imposible saber cuántas simpatías le redituó, pero sin duda la heterodoxia de la campaña protagonizada por el ahora aspirante demócrata a la presidencia de Estados Unidos quedó subrayada con el video “I got a crush… on Obama” (algo así como estoy fascinada con Obama) que comenzó a circular en Internet en junio de 2007. Amber Lee Ettinger, una guapísima modelo de 25 años, aparece allí revoloteando alrededor de imágenes de Barack Obama mientras canta su embeleso con una melodía muy pegajosa.

El video de la Obama Girl no lo produjo la campaña del senador por Illinois sino el grupo Barely Political, dedicado a realizar parodias con videos en línea. La voz que se escucha en la canción no es de la señorita Ettinger, que hace play back. Pero no importa: nadie contemplaba el video debido a sus peregrinas implicaciones políticas sino por el mundano gusto de ver a la Chica Obama. Ella se convirtió en celebridad instantánea y el entonces precandidato recibió toneladas de propaganda involuntaria. En el transcurso de un año, el video fue visto 9 millones de veces tan solo en YouTube.

La campaña rumbo a las elecciones de noviembre en Estados Unidos evidentemente pasa por Internet. Nadie puede estimar qué tanto influirá la intensa propagación de videos, blogs y sitios en la Red que hacen alusión a los candidatos presidenciales. Pero es claro que gran parte de la publicidad favorable y adversa que reciben esos personajes políticos surge y se desparrama en línea, para en ocasiones brincar después a los medios convencionales.

Dollar$.com

Gracias a Internet, Barack Obama ha podido recaudar más contribuciones que cualquiera de sus contendientes. Tanto así, que en junio pasado anunció que rechazará el financiamiento público al que tendría derecho cuando fuera candidato presidencial y que ascendería a 80 millones de dólares. Al prescindir de esos recursos el aspirante del Partido Demócrata dejará de tener los límites que establece la legislación estadounidense para la recaudación de fondos en las campañas presidenciales. Hasta fines de mayo, Obama había recolectado algo más de 286 millones de dólares gracias a contribuciones individuales. Su contendiente por el Partido Republicano, John McCain, reunió algo menos de 120 millones de dólares.

Parte de ese éxito financiero Obama se lo debe a las cadenas de simpatizantes articuladas en Internet. La existencia de redes que se conforman a partir de recomendaciones de amigos y conocidos ha encajado de manera casi natural con el estilo fresco, contrastante con la política predominante, que ha tenido su campaña. Surgidos como espacios para que se relacionaran los estudiantes en universidades y colegios, los portales de redes sociales se han ampliado a los usos más diversos. La página de Obama en MySpace tenía a fines de junio de este año más de 405 mil “amigos”, es decir, gente que solicitó expresamente formar parte de esa cadena de comunicación en línea. La página de John McCain contaba sólo con 55 mil adherentes.

En Facebook, por las mismas fechas, Barack Obama tenía casi 1 millón 100 mil partidarios. McCain reunía a menos de 153 mil. El rating en Internet puede resultar engañoso y no representa las tendencias electorales de los estadounidenses. Desde que comenzó a desarrollarse a mediados de los años 90, la Red ha sido un territorio más abierto a posiciones contestatarias que a la política institucional. El primer político de ese país que aprovechó con éxito las capacidades propagandísticas de Internet fue el ex luchador (de lucha libre) y comentarista de radio Jesse Ventura, miembro del dudoso Partido de la Reforma. En 1998, en buena medida gracias a la Red, Ventura ganó la gubernatura de Minnesota. Un lustro más tarde Howard Dean, cuando aspiraba a la candidatura presidencial en el Partido Demócrata, recaudó buena parte de sus recursos de campaña a través de su sitio web.

Escaparate

La campaña de Obama ha recuperado esas experiencias en una paradójica interacción con sus simpatizantes. Su equipo de campaña ha tenido éxito para aprovechar extensa e intensamente los recursos de expresión y cohesión que le ofrece Internet para relacionarse con sus partidarios. Y ellos, a su vez, han creado nuevas extensiones de esas redes. La campaña en línea ha sido, fundamentalmente, un recurso para afianzar la presencia pública que Obama consiguió gracias a los medios convencionales, especialmente la televisión.

La recaudación financiera de esa campaña se ha podido propagar en Internet pero los donantes de Obama no son fundamentalmente cibernautas que contribuyen con unos cuantos dólares. A partir de un corte parcial de datos compendiados por el Center for Responsive Politics, podemos estimar que apenas el 8% del dinero recaudado por Obama proviene de donaciones inferiores a 500 dólares. Algo más del 11% de los recursos obtenidos por esa campaña surgió de aportaciones de entre 500 y mil dólares. El 26% de la cosecha financiera de Obama provino de contribuciones de entre mil y 2300 dólares, que es el límite máximo que la legislación estadounidense establece para contribuciones individuales. Y el 55% del dinero que ese candidato había recaudado hasta junio de 2008 surgió de contribuciones mayores a 2300 dólares.

Hasta mediados de 2008, el 6% de los estadounidenses había donado dinero a alguna campaña política a través de Internet. La Red es un escaparate imprescindible para la política en Estados Unidos. Pero su influencia se articula con la exposición de los candidatos en otros medios y, desde luego, con la vigencia de redes de relación e interés tradicionales.

Desinformación

Cuatro de cada 10 ciudadanos en ese país utiliza la Red para buscar información acerca de las campañas electorales. En las campañas de 2004 eran 3 los estadounidenses mayores de 18 años que, de cada 10, le daban ese uso a Internet. Y en 2000 fueron apenas 1.6 de cada 10, de acuerdo con el Pew Research Center.

Esa institución ha constatado que, en 2008, el 35% de los estadounidenses en edad de votar ha mirado en línea videos relacionados con las campañas electorales. Y un 10% de tales ciudadanos utilizan redes como Facebook y MySpace para involucrarse en política.

Sin embargo solamente el 9% de los estadounidenses declara haber leído en línea al menos un discurso completo de algún candidato. En otras palabras, Internet le sirve al 40% de los ciudadanos en ese país para enterarse de asuntos relacionados con las elecciones. Pero no se podría afirmar que la información que obtienen trascienda las apreciaciones generales, o las trivialidades.

A pesar de esa creciente confianza a la Red como fuente de información política el 60% de los estadounidenses, a pregunta expresa en la encuesta del Pew Center, considera que “Internet está llena de desinformación y propaganda que muchos votantes creen que es exacta”. Pero el 22% coincide en reconocer “yo no estaría involucrado tanto en esta campaña si no fuera por Internet”.

Con todo y esas paradojas en su relación con la política, Internet no tendría tanta importancia de no ser por la amplia cobertura que ha alcanzado en dicho país. En Estados Unidos más del el 71% de la población (unas 215, de 301 millones de personas ) tiene acceso a Internet. En México, también a mediados de 2008 y aunque los datos no se actualizan con frecuencia, podía estimarse que menos del 22% de la población contaba con posibilidades para acceder de manera regular a ese recurso y una porción considerable, quizá la tercera parte de esos usuarios, solamente puede hacerlo en sitios de paga como los cibercafés.

Amigos en Facebook

Hoy en día no podría concebirse una campaña política que no estuviera reflejada en Internet. Con frecuencia hemos entendido a la Red de redes como una suerte de colección de espejos de la realidad. Lo que hay en la vida fuera de línea, puede encontrar su correspondiente réplica en Internet. Pero La Red se constituye, cada vez más, en un amplio catálogo de espacios de los que surgen contenidos, actitudes e interacciones que luego son reproducidos en otros espacios fuera de línea, entre ellos medios como la televisión y la prensa. El quehacer político es expresión de esas nuevas interacciones.

Por eso, la importancia de los sitios en línea destinados a las campañas electorales va más allá de la Red. El sitio oficial del candidato presidencial demócrata, www.barackobama.com , se encuentra en el lugar 1489 entre los más visitados en Internet, de acuerdo con la clasificación del portal Alexa.com. De acuerdo con nuestras estimaciones, realizadas a partir de datos de Alexa proyectados con cifras de los usuarios de Internet, eso significa que cada día el sitio de Obama recibió un promedio de 929 mil visitas diarias entre marzo y junio pasados. En cambio el sitio del candidato republicano, www.johnmccain.com, está en el lugar 13365 y habría sido visitado por unas 137 mil personas cada día, en ese lapso.

Los visitantes de barackobama.com consumen más contenidos en ese sitio que quienes se asoman al sitio de McCain: 3.75 páginas frente a 2.67, respectivamente. Quizá sea porque en el de Obama hay mayor oferta de contenidos, o porque los interesados en ese candidato buscan más información, pero la navegación en barackobama.com es más fructífera. También suscita más interés fuera de Estados Unidos. El 14% de los visitantes del sitio de McCain y el 25% de quienes se asoman al sitio de Obama lo hacen desde otros países.

Los “amigos” de Obama en Facebook pueden tener un vistazo a la personalidad de ese candidato que nació el 4 de agosto de 1961 y que, como todos los usuarios, ha registrado allí sus preferencias. Le interesan el basquetbol, escribir y flojear con los niños. Música favorita: Miles Davis, John Coltrane, Bob Dylan, Stevie Wonder, las suites de cello Johann Sebastian Bach y Los Fugees (un grupo de hip hop). Películas: Casablanca, El Padrino, Lawrence de Arabia y Atrapado sin salida. Libros: La canción de Salomón de Toni Morrison, Moby Dick, tragedias de Shakespeare, Partiendo las aguas (de Taylor Branch, sobre Estados Unidos en los años de Martin Luther King), Galaad (una novela de Marylinne Robinson), Autoconfianza de Emerson, La Biblia, las obras completas de Lincoln. Programa de televisión favorito: Sportscenter (el noticiero de la cadena de deportes ESPN). Frase emblemática: “El arco de la moral universal es largo pero se inclina hacia la justicia” (Luther King).

En Facebook, como hemos señalado, John McCain tiene siete veces menos adherentes que Obama. Pero eso no impide que se conozcan algunas preferencias de ese candidato que también nació en agosto, pero de 1936. Intereses: deportes, escalar, pescar, boxear, basquetbol, futbol americano, beisbol, historia. Películas favoritas: Viva Zapata, Cartas de Iwo Jima, Una Eva y dos Adanes. Libro: Por quién tocan las campanas. Programas de televisión: 24, Seinfeld.

Parodias en YouTube

La circulación de videos con temas políticos, aunque no necesariamente serios, ha sido tan intensa que YouTube creó un apartado especial para las campañas estadounidenses. En el canal destinado a Obama hasta junio pasado había 1120 videos disponibles que habían sido vistos, en conjunto, en 14 millones 600 mil ocasiones desde septiembre de 2006. El canal de McCain en YouTube tenía 207 videos, con 750 mil descargas desde febrero de 2007.

El video de la Obama Girl no se encuentra en ese canal porque no forma parte de la campaña formal del candidato demócrata. E igual que ese, hay muchos otros que son considerablemente más vistos que los videos oficiales. El video más popular en el que se hace referencia a Obama es una imitación de otro, en donde la cantante Rihanna interpreta su éxito musical “Umbrella”. En la parodia, un personaje que supuestamente es Obama aparece en jubiloso affaire con una dama que pretendidamente es Hillary Clinton. Habrá quienes lo encuentren divertido y algunos otros considerarán que ese video es ofensivo. Entre febrero y junio había sido visto 14 millones y medio de veces.

Referencias

- Alexa, the Web Information Company: www.alexa.com

- Center for Responsive Politics: www.opensecrets.org

- Pew Internet & American Life Proyect, The Internet and the 2008 election. Junio 15 de 2008. www.pewinternet.org

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