Finalmente resultó que era falso, pero mientras se esclarecía su identidad 6264 personas se anotaron como seguidores de una presunta cuenta del filósofo alemán Jürgen Habermas en Twitter. Varias veces por semana, durante tres meses, el autor de ese espacio apócrifo colocó breves extractos de un ensayo del autor de Historia y crítica de la opinión pública.

El engaño, quizá inicialmente no intencional, comenzó en noviembre pasado. Pocos usuarios de Twitter advirtieron que había mensajes colocados por un tal “JHabermas” hasta que, a mediados de enero, los interesados en esos textos aumentaron por centenares. La seducción que ejercía la posibilidad de que Habermas, tan reacio a la publicidad, estuviera poniendo a circular pequeñas dosis de su pensamiento en Internet, llevó a muchos estudiantes y profesores de filosofía a suscribirse a esa cuenta de Twitter. Incluso, hubo estudiosos de la obra de Habermas que quisieron encontrar en esa presunta incursión cibernética del filósofo una confirmación de sus lecturas de algunos de los párrafos más crípticos de ese autor. Leer el resto de esta entrada »
