Padres de Internet

Publicado el 24 de mayo de 2002 en La Crónica y otros diarios

La Internet no tiene un inventor, de la misma manera que tampoco tiene un dueño. En esa arquitectura reticular y descentralizada, que está emparentada con el espíritu libertario y de búsqueda que la ha definido junto a sus implicaciones comerciales, se encuentra en gran medida la genialidad de ese instrumento de comunicación.

   No hay un creador, pero sí hombres cuyo talento ha permitido que la Internet sea la red diversa, exuberante y prácticamente inacabable que conocemos hoy. Cuatro de ellos recibirán el Premio Príncipe de Asturias, según se anunció ayer en España.

   Tim Berners-Lee, Larry Roberts, Vinton Cerf y Robert Kahn son parte del universo de la red de redes que, como todo sistema que crea sus propias referencias culturales, tiene héroes y patriarcas. Esos cuatro científicos son algunos de los más destacados padres fundadores y auspiciadores de la Internet y en el homenaje a ellos, el premio español reconoce el esfuerzo inevitablemente colectivo y compartido que ha sido el diseño y el crecimiento de La Red.

   Lawrence –Larry– Roberts es considerado el creador de Arpanet, la red de computadoras surgida de un proyecto creado inicialmente con propósitos militares a fines de los años sesenta y que luego se transformaría en el antecedente de la Internet. El espíritu flexible e incluso lúdico que le impusieron sus autores, provenientes del mundo universitario, logró que Arpanet creciera más allá de la red que había sido prevista para intercomunicar bases militares en caso de conflicto bélico. Nacido en 1937, Roberts dirige un centro de investigación aplicada en Estados Unidos.

   Vinton Cerf y Robert Kahn son creadores del protocolo TCP/IP, el grupo de pautas que permite que una computadora o terminal de Internet se conecte con otra. Cerf, matemático de 58 años, también diseñó a comienzos de los ochenta el primer sistema de correo electrónico y en los años recientes, además de impartir conferencias y cursos en todo el mundo, ha trabajado, en colaboración con la NASA, en la planeación de un sistema de Internet fuera de la Tierra. Ha sido empeñoso promotor de las organizaciones que han orientado el desarrollo de la Red, entre ellas la Internet Society y más recientemente el ICANN, el organismo que asigna nombres y números de dominio, en el cual forma parte del consejo directivo. Ingeniero eléctrico nacido en 1938, Kahn es presidente de la Corporación para Iniciativas de Investigación Nacionales que fundó hace 15 años y que ha sido una de las instituciones de punta en el impulso de la infraestructura informática de los Estados Unidos.

   Berners-Lee, que ahora tiene 47 años, creó hacia 1990 la plataforma sobre la que se pudo desarrollar lo que hoy conocemos como la World Wide Web. Antes de ese invento la Internet permitía el intercambio de mensajes por correo electrónico y la transferencia de archivos y existían espacios para la colocación de mensajes a partir de los cuales surgieron las primeras comunidades virtuales. Pero no fue sino hasta el diseño del lenguaje HTML que hace posible la transferencia de hipertexto cuando la Red comenzó a ser el mosaico audiovisual que ahora conocemos. Físico diplomado en Oxford –nació en Inglaterra– Berners-Lee trabajaba en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas, en Ginebra, cuando creó el HTML. Aquellas circunstancias confirmaron que para entonces la Internet ya no era un espacio solo estadounidense. Su mundialización sería irreversible.

   La Red se ha beneficiado de las aportaciones de muchos más. Entre otros y de manera destacada hay que recordar a Jon Postel, creador de las primeras redes informáticas e insistente defensor de las libertades en la Internet, fallecido en 1988 a sus 55 años. Pero sin duda Cerf, Kahn, Roberts y Berners-Lee representan, cada uno con sesgos peculiares, el espíritu emprendedor nunca disociado del intercambio y la solidaridad pero tampoco negado a los negocios con que nació y ha crecido la Internet.

   No solo la crearon; también cuidaron que la Internet creciera sin caer en el desconcierto. Manuel Castells uno de los estudiosos más puntuales de la Red apunta en su libro más reciente, La Galaxia Internet, que resulta sorprendente la manera como esos pioneros lograron “que se haya conseguido una relativa estabilidad en la gestión de Internet, sin haber sucumbido ni a la burocracia del gobierno estadounidense ni al caos de su estructura descentralizada”.

   “Hay que atribuir ese equilibrio, fundamentalmente, a la contribución de éstos caballeros de la innovación tecnológica: Cerf, Kahn, Postel, Berners-Lee y tantos otros que se esforzaron realmente en conseguir que Internet se mantuviera como una red abierta a sus colegas, como un medio para aprender y compartir. En esta concepción comunitaria de la tecnología, la hidalguía meritocrática se encontró con la contracultura utópica en la invención de Internet, así como en la defensa del espíritu de libertad que está en su origen”.

Un comentario en “Padres de Internet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s